Fontanero en el Casco Antiguo
En el Casco Antiguo de Cartagena las calles estrechas y los portales de piedra cambian la forma de trabajar. Bajo las herramientas a pie, aparco donde se puede y entro al piso con el material justo: llaves, flexibles, racores y lo necesario para cortar una fuga sin montar un taller en la acera. Es habitual encontrar tubería de hierro o cobre vista, llaves de paso agarrotadas y cisternas altas que ya no cierran. Si vives entre el Ayuntamiento, el barrio de pescadores o las calles que bajan a Santa Lucía, llámame y te oriento al momento: qué llave cerrar y si puedo pasar de madrugada.
Fontanero en el Ensanche
El Ensanche es otra Cartagena: bloques de los sesenta y setenta, patios de luces y comunidades con bajante compartida. La avería que más me piden es la fuga que mancha el techo del vecino o el desagüe de cocina que regurgita en hora de comida. Atiendo la parte privativa del piso —sifón, ramal, grifo, termo— y, si el problema es de bajante comunitaria, te lo digo para que no pagues un tramo que corresponde a la administración. Conozco los rellanos estrechos de Carlos III y cómo acceder al armario de contadores sin dejar el descansillo hecho un solar.
Fontanero en Barrio Peral
Barrio Peral mezcla viviendas de toda la vida con reformas a medias y patios donde la cal del agua de Cartagena deja los grifos duros. El aviso típico es un calentador que no da caudal, un inodoro que no evacua o un flexible reventado bajo el lavabo un domingo. No hace falta esperar al lunes ni pasar por una flota: me llamas, te digo cómo cortar el agua y voy yo. Si el acceso es por calle estrecha o hay que coordinar con un familiar que tiene la llave, lo organizo por teléfono.